Juan Gabriel propuso un entorno amigable. Me sentí cómodo en la sesión siendo esta mi primera terapia. Me sorprendió (gratamente) que en nuestra primera sesión estábamos tocando el tema de cosas por trabajar.
Siendo la primera sesión, me sentí con la plena confianza y tranquilidad de contarle todo, sin ningún tipo de reparo. Tiene la disposición de escucharte, sin interrumpirte, sin juzgar. Es como hablar con alguien a quien conoces hace mucho tiempo.
Siento que el apoyo y guía que mi psicóloga me da es un acompañante que no sabía que necesitaba pero que ahora quiero en mi vida. Agradezco cada sesión que tengo.