Juan Gabriel propuso un entorno amigable. Me sentí cómodo en la sesión siendo esta mi primera terapia. Me sorprendió (gratamente) que en nuestra primera sesión estábamos tocando el tema de cosas por trabajar.
Me siento escuchada, no siento que me juzgan por llorar, puedo decir lo que sea y está bien. Me gusta descubrir nuevas formas de comprender mis emociones.