“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. Con Selia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
Siendo la primera sesión, me sentí con la plena confianza y tranquilidad de contarle todo, sin ningún tipo de reparo. Tiene la disposición de escucharte, sin interrumpirte, sin juzgar. Es como hablar con alguien a quien conoces hace mucho tiempo.
Siento que el apoyo y guía que mi psicóloga me da es un acompañante que no sabía que necesitaba pero que ahora quiero en mi vida. Agradezco cada sesión que tengo.