Llegar a terapia en Selia ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. Me he sentido profundamente escuchada, comprendida y acompañada en cada sesión.
Su forma de guiar el proceso me ha ayudado a tomar acción, a entenderme.
Me siento escuchada, no siento que me juzgan por llorar, puedo decir lo que sea y está bien. Me gusta descubrir nuevas formas de comprender mis emociones.