Llegar a terapia en Selia ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. Me he sentido profundamente escuchada, comprendida y acompañada en cada sesión.
Su forma de guiar el proceso me ha ayudado a tomar acción, a entenderme.
Me sentí en un lugar seguro, dónde me conocen y puedo conectar, sin sentirme forzado ni olvidado, a pesar de que tuve que suspender mis sesiones durante un tiempo.