Juan Gabriel propuso un entorno amigable. Me sentí cómodo en la sesión siendo esta mi primera terapia. Me sorprendió (gratamente) que en nuestra primera sesión estábamos tocando el tema de cosas por trabajar.
Asistir a terapia es un acto de amor propio, no sé rindan si empezando no encuentran un psicólogo con el que se sientan cómodos, busquen hasta encontrar el idóneo, pero no dejen de ir a terapia, se lo agradecerán.
En la sesión de hoy entendía qué darle forma, color, sonido a mis emociones son el primer paso para tener una comunicación directa y eso es maravilloso. El ejercicio que tuvimos hoy me ayudo a encontrar un puente donde las escucho con compasión.
Me gustan el proceso con Mónica, fue muy abierta y amigable, me sentí en confianza, desistí por qué no tenía orden en las sesiones, lo que nos hacía retroceder, decía que enviaría material o tareas y no las enviaba
Agradecido, del profesionalismo y empatía de Belen. Su tenacidad en preguntar en el momento correcto desata una reflexión clara al entendimiento que ayuda a solucionar lo no tangible.