Etapas del duelo: Cómo superar la muerte de un ser querido
Si estás atravesando una pérdida y te sientes perdido entre emociones contradictorias, no estás solo. El duelo no viene con un manual de instrucciones. Un día te sientes bien, al siguiente estás en el piso llorando por algo que te recordó a esa persona. O a esa relación. O a ese trabajo que perdiste.
Entender las fases del duelo puede darte un mapa para navegar el dolor. Pero aquí va lo importante desde el inicio: estas fases no son una escalera que subes paso a paso. Son más como olas que van y vienen, a veces todas al mismo tiempo.
En esta guía vas a conocer el modelo de las 5 fases de Kübler-Ross, cómo se aplica a diferentes tipos de pérdida, por qué no es lineal (y eso está perfectamente bien), y cuándo podría ser útil buscar apoyo profesional.
En Resumen
Las 5 Fases del Duelo:
- Negación: Resistencia inicial a aceptar la realidad de la pérdida - tu mente te protege del impacto total
- Ira: Enojo, frustración, y búsqueda de razones o culpables - una forma de protestar contra el dolor
- Negociación: Intentos mentales de revertir o posponer la pérdida - "si hubiera hecho esto..."
- Depresión: Tristeza profunda al asimilar la realidad de lo perdido - el duelo en su forma más cruda
- Aceptación: Integración de la pérdida en tu nueva realidad - no olvidar, sino aprender a vivir con ello
Lo que encontrarás en este artículo:
- Explicación detallada de cada fase con ejemplos reales que te ayudarán a identificar dónde estás
- Por qué el duelo NO es un proceso lineal y eso no significa que estés haciendo algo mal
- Aplicación del modelo a distintos tipos de pérdida: muerte, ruptura, mascota, trabajo
- Perspectivas modernas y críticas al modelo de Kübler-Ross que amplían tu comprensión
- Señales de cuándo el duelo necesita apoyo profesional y recursos disponibles
¿Qué es el duelo?
El duelo es la respuesta emocional natural ante una pérdida significativa. Y cuando decimos "pérdida", no hablamos solo de muerte.
Hay duelo cuando termina una relación que significaba mucho. Cuando pierdes un trabajo que formaba parte de tu identidad. Cuando tu mascota muere. Cuando te mudas lejos de tu ciudad natal. Cuando recibes un diagnóstico médico que cambia tu vida. Incluso cuando pierdes la versión de ti que creías que ibas a ser.
En la experiencia de los terapeutas de Selia, muchas personas llegan sin identificar que lo que sienten es duelo porque no involucra una muerte. "Solo fue una ruptura", dicen. O "solo perdí mi trabajo". Pero el duelo no discrimina el tipo de pérdida. Si duele, es válido.
Lo que hace complicado al duelo es que no es una sola emoción. Es un torbellino de sentimientos contradictorios. Tristeza, sí. Pero también rabia, culpa, alivio, confusión, miedo. A veces todo junto. A veces nada durante días.
Y aunque cada persona lo experimenta de manera única, existen patrones comunes que pueden ayudarte a entender qué está pasando. De eso habla el modelo de Kübler-Ross.
El modelo de las 5 fases de Kübler-Ross
Elisabeth Kübler-Ross fue una psiquiatra suizo-estadounidense que cambió la forma en que entendemos la muerte y el duelo. En 1969 publicó "On Death and Dying" (Sobre la muerte y los moribundos), basado en entrevistas con pacientes terminales.
Aquí está el detalle importante que muchos olvidan: Kübler-Ross estaba estudiando cómo las personas que están muriendo procesan su propia muerte. No estaba estudiando cómo los sobrevivientes procesan la pérdida de alguien más.
Aun así, el modelo resonó tanto que se expandió para entender todo tipo de duelo. Se tradujo a más de 42 idiomas. Se convirtió en referencia cultural. Las "5 etapas del duelo" están en series, películas, libros de autoayuda.
El problema es que también fue malinterpretado.
La propia Kübler-Ross aclaró años después: "Las etapas han sido malentendidas durante las últimas tres décadas. Nunca quise que fueran un proceso rígido que todos deben seguir en orden." Ella las propuso como una forma de nombrar lo que observaba, no como una receta.
Las 5 fases son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Pero antes de entrar en detalle, entiende esto: estas fases no son un camino lineal. Son más bien estados emocionales que pueden aparecer, desaparecer, regresar. A veces varias al mismo tiempo. Vamos a explorar cada una, y luego hablaremos de por qué el modelo tiene limitaciones.
Las 5 fases del duelo explicadas
Tu experiencia de duelo es única. No hay forma "correcta" de atravesarlo. Estas fases son solo un marco de referencia, no un examen que tienes que pasar.
1. Negación
La negación es el amortiguador psicológico que te protege del impacto total de la pérdida. Tu mente no puede procesar todo el dolor de golpe, así que lo dosifica en pedazos manejables.
Cómo se siente:
- "Esto no puede estar pasando"
- Funcionar en piloto automático, como si nada hubiera cambiado
- Intelectualmente sabes que la persona murió, pero emocionalmente no lo sientes real
- Esperar que la persona entre por la puerta o que el teléfono suene
Un ejemplo que los especialistas de Selia frecuentemente escuchan: alguien que sigue preparando dos tazas de café por la mañana, una para la pareja que ya no está. O revisar el celular esperando un mensaje de la persona fallecida.
La negación no es "estar loco" ni "no querer aceptar la realidad". Es tu sistema nervioso protegiéndote del shock total. Es tu cerebro diciendo: "Espera, vamos despacio con esto."
Qué ayuda:
- Date permiso de moverte a tu propio ritmo. No hay cronómetro.
- Comparte con personas de confianza dónde estás emocionalmente sin presión de "estar mejor ya"
- No necesitas forzarte a "salir" de la negación. Se desvanece naturalmente cuando estás listo.
La negación cumple un propósito. Los terapeutas de Selia observan que es el mecanismo de supervivencia del alma: deja que tu mente procese lo que puede, cuando puede.
2. Ira
Cuando la negación empieza a ceder, a veces aparece la ira. Es una respuesta de protesta. Es tu forma de decir "esto no es justo" cuando no hay forma de cambiarlo.
La ira es muchas veces una emoción secundaria. Debajo está el dolor, la impotencia, el miedo. Pero el enojo se siente menos vulnerable.
Cómo se siente:
- Rabia hacia la persona que murió: "¿Cómo pudiste dejarme?"
- Enojo con médicos, con Dios, con el universo, contigo mismo
- Irritabilidad con quienes te rodean por cosas pequeñas
- Preguntarte obsesivamente "¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?"
En muchas culturas latinas, el enojo se ve como una emoción "mala", especialmente para las mujeres. Después de sentir rabia, llega la culpa por sentir rabia. Un círculo vicioso.
Pero la ira es información. Te dice qué te importaba. Te dice que esto duele porque era importante.
Qué ayuda:
- Liberación física: caminar rápido, llorar, gritar en una almohada, escribir sin censura
- Journaling donde nadie va a juzgar lo que escribes
- Hablar con un terapeuta que pueda sostener tu enojo sin tratar de "arreglarlo"
Nuestros especialistas observan que la ira suele ser la emoción más difícil de permitirse, especialmente cuando sentimos ira hacia quien perdimos. Pero es parte natural del proceso. No hace de ti una mala persona.
3. Negociación
La negociación es el intento desesperado de recuperar el control sobre lo incontrolable. Es tu mente buscando formas de revertir lo irreversible.
Cómo se siente:
- "Si hubiera hecho X, esto no habría pasado"
- "Si me porto bien, ¿puedo tenerlo de vuelta?"
- Repetir mentalmente escenarios alternativos: "Y si hubiera llamado antes... Y si hubiéramos ido a otro doctor..."
- Culpa y autoreproche constante
Antes de una pérdida (en duelo anticipado), la negociación suena a "Por favor, que no pase." Después de la pérdida, cambia a "Si pudiera retroceder el tiempo..."
Es tu cerebro tratando de encontrar sentido a lo que no tiene sentido. Buscando una causa, un responsable, algo que controlar.
Qué ayuda:
- Reconocer que esto es tu mente intentando protegerte del dolor de lo incontrolable
- Cuestionar los pensamientos de culpa: "¿Le diría esto a un amigo en mi situación?"
- Aceptar, poco a poco, que algunas cosas están más allá de nuestro control
Los psicólogos de Selia escuchan mucho el "y si..." en sesión. Es doloroso, pero también es parte de ir soltando la ilusión de que podríamos haber cambiado lo que pasó.
4. Depresión
Esta es quizás la fase más reconocible del duelo. Es cuando la realidad ya no puede negarse, la ira se ha agotado, y la negociación no funcionó. Ahora toca sentir el peso completo de la pérdida.
Diferencia importante: La depresión del duelo no es lo mismo que el trastorno depresivo mayor. Es una tristeza profunda y apropiada a la situación. Es tu alma procesando que algo cambió para siempre.
Cómo se siente:
- Tristeza abrumadora, llanto que aparece sin aviso
- Retirarte socialmente, no tener energía para fingir que estás bien
- Cambios en el sueño y el apetito
- Sensación de vacío, como si nada importara
- Cuestionarte el sentido de seguir adelante
En la cultura latina existe mucha presión de "ser fuerte" y no mostrar debilidad. Esto hace que muchas personas oculten su tristeza para no "ser carga" de la familia. Pero esconder el dolor no lo hace desaparecer. Solo lo pospone.
La depresión en el duelo tiene un propósito adaptativo: te hace bajar la velocidad. Te obliga a procesar. Te da permiso de estar triste por algo triste.
Qué ayuda:
- Permitirte sentir sin ponerle fecha de caducidad a la tristeza
- Pequeños actos de cuidado personal: ducharte, comer algo nutritivo, salir unos minutos al sol
- Conectar con personas que no te presionen a "estar mejor ya"
- Identificar la diferencia entre tristeza adaptativa y síntomas de alarma
Cuándo preocuparse:
- Pensamientos suicidas más allá de "quisiera estar con esa persona"
- Síntomas que duran más de 12 meses sin ninguna mejoría
- Incapacidad total de funcionar en tu vida diaria
Si estás experimentando pensamientos suicidas, busca ayuda inmediata:
- Colombia: Línea 106 (gratuita, 24/7)
- México: SAPTEL 55 5259-8121
- España: Teléfono de la Esperanza 717 003 717
En Selia, los especialistas acompañan a personas en esta fase, creando un espacio donde la tristeza no tiene que esconderse. Si el duelo te está pesando mucho, considera buscar apoyo en terapia individual o explorar nuestro Programa Tusa si estás procesando una ruptura amorosa.
5. Aceptación {#fase-aceptacion}
La aceptación no es "estar bien con lo que pasó." No es olvidar. No es "superarlo" como si nunca hubiera existido.
La aceptación es integrar la pérdida en tu vida. Es aprender a cargar con ello de una forma que te permita seguir viviendo.
Qué NO es la aceptación:
- Estar "sobre ello" o haber "cerrado el capítulo"
- Olvidar a la persona o dejar de amarla
- Estar feliz todo el tiempo
Qué SÍ es la aceptación:
- Poder pensar en la persona o situación sin que te derrumbes cada vez
- Re-involucrarte con la vida y hacer planes de futuro
- Experimentar momentos de alegría sin sentirte culpable por estar bien
- Honrar la memoria de formas saludables que te den paz
No hay timeline "normal" para llegar aquí. Puede tomar meses. Puede tomar años. Y la aceptación no significa que las otras fases no regresen. Puedes estar en aceptación y de repente un olor, una canción, una fecha especial te tiran de vuelta a la tristeza. Eso no significa que "recaíste". Es solo que el duelo viene en olas.
Qué ayuda:
- Rituales y formas de mantener la memoria viva que te den consuelo
- Buscar significado, no necesariamente "lección" o "lado positivo", sino integración
- Construir una nueva identidad que incluya la pérdida como parte de tu historia
Los terapeutas de Selia describen la aceptación como aprender a llevar la pérdida contigo, no dejarla atrás. Es como una mochila que siempre cargas, pero con el tiempo pesa menos.
¿Las fases del duelo son lineales?
No. Rotundamente no.
La cultura popular convirtió las 5 fases en una especie de checklist: "Ya superé la negación, ahora toca la ira, luego negociación..." Como si fuera un videojuego donde avanzas de nivel.
Pero así no funciona el duelo real.
La propia Elisabeth Kübler-Ross lo aclaró múltiples veces: nunca quiso que se entendieran como etapas secuenciales obligatorias. Las observó en pacientes, sí. Pero no todas las personas pasaban por todas. Y no en ese orden.
Cómo funciona realmente el duelo:
- Puedes saltarte fases completamente
- Puedes experimentar varias fases al mismo tiempo
- Puedes ciclar de regreso a fases que creías superadas
- Puedes moverte "hacia atrás" (que no es retroceso, es solo el proceso natural)
Un estudio realizado por la Universidad de Yale entre 2000 y 2003 encontró algo interesante: la aceptación era la emoción más común en todos los períodos de tiempo después de una pérdida, no solo al final. Esto contradice la idea de que la aceptación es la "última etapa" a la que llegas después de completar las demás.
Analogía más útil: El duelo es como las olas del océano. A veces calmas, a veces enormes, impredecibles. Algunos días crees que ya estás bien y de pronto una ola gigante te tira al piso.
Si tu duelo no se parece al modelo, no significa que lo estés haciendo mal. Significa que eres humano.
Cuándo el modelo ayuda: Te da vocabulario. Te dice "ah, esto que siento se llama negociación." Te asegura que no estás roto, que esto es parte del proceso. Te recuerda que no siempre te sentirás así.
Cuándo el modelo hace daño: Cuando crea expectativas. "Ya debería estar en aceptación." "¿Por qué sigo enojado?" "Me salté la depresión, ¿algo está mal conmigo?" El modelo se vuelve otra forma de juzgarte en un momento donde lo que menos necesitas es más presión.
Fases del duelo según el tipo de pérdida
Aunque el marco de las 5 fases puede aplicarse ampliamente, cada tipo de pérdida tiene matices únicos.
Duelo por muerte de un ser querido
Es la forma más reconocida de duelo. Viene con sus propias complejidades: rituales funerarios, temas legales, dinámicas familiares, la finitud absoluta de la situación.
En la cultura latina, hay costumbres específicas: el velorio, las novenas, el luto formal. Estas tradiciones pueden dar estructura al dolor, aunque también pueden sentirse abrumadoras si no resuenan contigo.
Si estás atravesando este tipo de pérdida, considera buscar apoyo en terapia individual, donde puedes procesar sin tener que cuidar las emociones de otros.
Duelo por ruptura amorosa
A menudo minimizado con frases como "ya encontrarás a alguien más" o "era tóxico, mejor así", pero comparte la estructura del duelo por muerte.
Aspectos únicos:
- La persona sigue existiendo, lo que complica el cierre (más aún con redes sociales)
- El duelo se mezcla con rechazo, traición, o cuestionamientos de autoestima
- Presión social de "salir ya" o empezar a salir con alguien nuevo rápido
Las fases aplican claramente aquí. Negación: "Va a regresar." Ira: hacia la ex pareja o hacia ti. Negociación: "Si cambio esto, ¿volverá?" Depresión: llorar en el piso escuchando sus canciones. Aceptación: poder ver fotos sin que duela.
En la cultura latina existe el concepto de "tusa" o "despecho" que valida este dolor. Si estás procesando una ruptura, el Programa Tusa de Selia fue diseñado específicamente para acompañar este tipo de duelo.
Duelo por muerte de mascota
La investigación muestra que el duelo por una mascota puede ser tan intenso como el duelo por una persona. Pero socialmente es un "duelo desautorizado" - la gente lo minimiza con "era solo un perro/gato."
Complicaciones adicionales: culpa por decisiones de eutanasia, por no haber estado presente en los últimos momentos, dudas sobre si "es demasiado pronto" para considerar otra mascota.
Tu mascota era familia. El dolor es real y válido.
Duelo por pérdida de trabajo
Perder un trabajo, especialmente uno que formaba parte de tu identidad o que perdiste de forma inesperada, desencadena duelo.
Las fases:
- Shock/negación inicial
- Ira hacia la empresa, el jefe, el sistema
- Negociación: "¿Qué pude haber hecho diferente?"
- Depresión al cuestionar tu valor y capacidad
- Aceptación y reinvención
El estrés financiero complica el procesamiento emocional. Es duelo con presión de "resuélvelo rápido."
Duelo por diagnóstico de salud
Cuando recibes un diagnóstico de enfermedad crónica o discapacidad, estás en duelo anticipado: por tu salud futura, por la vida que planeabas, por la versión de ti que ya no serás.
Es un duelo que viene en olas con cada nueva limitación o síntoma.
Perspectivas modernas sobre el duelo
Desde que Kübler-Ross publicó su trabajo en 1969, la investigación sobre duelo ha avanzado significativamente.
Críticas al modelo de Kübler-Ross
George Bonanno, profesor de psicología clínica en Columbia University, escribió "The Other Side of Sadness" (2009). Su investigación encontró que:
- No hay evidencia científica sólida de que exista un modelo universal de etapas
- La mayoría de las personas son más resilientes de lo que el modelo sugiere
- Existen múltiples caminos para procesar el duelo, no uno solo
- La resiliencia no significa "superar rápido", sino adaptarse de formas diversas
El estudio de Yale (2000-2003) encontró algunas consistencias con el modelo, pero también contradicciones importantes. Por ejemplo, la aceptación estaba presente desde el principio, no solo al final.
Limitaciones del modelo:
- Simplifica un proceso complejo y único para cada persona
- Crea expectativas prescriptivas: "Debería estar en X fase"
- Falta contexto cultural - fue desarrollado en Estados Unidos en los 60s
- Se basa en pacientes muriendo, no en sobrevivientes procesando pérdida
Modelos alternativos
Modelo de Proceso Dual (Stroebe & Schut): Las personas oscilan entre dos tipos de enfrentamiento: orientado a la pérdida (sentir el dolor, llorar, recordar) y orientado a la restauración (adaptarse a la vida sin la persona, nuevas actividades, identidad). Es más dinámico que las etapas fijas.
Teoría de Vínculos Continuos: Desafía la idea de que el duelo saludable significa "dejar ir." La perspectiva moderna dice que puedes mantener una conexión transformada con quien perdiste. Hablarles mentalmente, sentir su presencia, no significa que no has "avanzado."
Perspectiva neurocientífica: Investigaciones recientes (O'Connor & Seeley, 2022) describen el duelo como un proceso de aprendizaje mediado por retroalimentación experiencial. Tu cerebro tiene que adaptarse a la ausencia del estímulo (la persona). Es literalmente reconfigurar circuitos neuronales.
Conclusión: Las etapas de Kübler-Ross pueden ser un marco útil, pero no son evangelio. Si otro modelo resuena más contigo, úsalo. No hay una sola forma "correcta" de atravesar el duelo.
Duelo normal vs. duelo complicado
La mayoría de las personas, con tiempo y apoyo, eventualmente integran la pérdida y pueden seguir con su vida. Pero para algunas, el duelo se queda estancado.
¿Qué es el duelo complicado?
También llamado duelo patológico, trastorno de duelo prolongado, o duelo no resuelto. Es cuando el duelo es tan intenso y prolongado que interfiere significativamente con tu capacidad de funcionar.
Se estima que afecta entre 7-10% de las personas que experimentan pérdidas.
Señales de duelo complicado
- Añoranza o preocupación intensa por la persona que lleva más de 12 meses
- Dificultad extrema para aceptar la muerte
- Entumecimiento emocional o amargura profunda que no disminuye
- Sentir que no puedes confiar en nadie desde la pérdida
- Creer que la vida no tiene sentido sin esa persona
- Evitar todo lo que te recuerde a la persona (o lo opuesto: no poder remover nada)
- Deterioro importante en relaciones, trabajo, o cuidado personal
Tipos de duelo complicado
Duelo retrasado: La respuesta emocional aparece meses o años después de la pérdida. Funciona todo "normal" y de repente colapsa.
Duelo enmascarado: Síntomas físicos o conductuales (dolor crónico, adicciones) sin reconocer que son expresión de duelo no procesado.
Duelo crónico: Luto agudo indefinido, sin progresión hacia integración.
Factores de riesgo
- Muerte traumática o súbita
- Relación ambivalente o dependiente con quien murió
- Múltiples pérdidas cercanas en el tiempo
- Falta de red de apoyo
- Historia previa de depresión o ansiedad
El duelo complicado no es fracaso ni debilidad. Es señal de que necesitas apoyo clínico especializado. Si te identificas con estas señales, considera buscar ayuda en terapia individual.
¿Cuándo buscar apoyo profesional para el duelo?
No tienes que esperar a que el duelo sea "complicado" para buscar terapia. El apoyo profesional puede ayudarte a atravesar el duelo de forma saludable, no solo a reparar daños cuando ya no puedes más.
Considera terapia si:
- Te sientes estancado en una fase por tiempo prolongado
- El duelo interfiere con tu trabajo, relaciones, o autocuidado
- Estás usando sustancias para no sentir
- Tienes pensamientos suicidas (más allá de "quisiera estar con esa persona")
- Te sientes completamente aislado en tu dolor
- Experimentas síntomas de trauma relacionados con la pérdida (flashbacks, hipervigilancia)
- Simplemente quieres herramientas y compañía para navegar esto
- Las expectativas culturales o familiares están complicando tu proceso
- Has tenido múltiples pérdidas y te sientes abrumado
Qué ofrece la terapia de duelo:
- Un espacio seguro para expresar todas las emociones sin juicio (incluyendo las "feas" como alivio, ira, o culpa)
- Herramientas para regular emociones intensas
- Ayuda para cuestionar patrones de culpa o autoreproche
- Acompañamiento en la reconstrucción de identidad
- Apoyo para construir redes de soporte
- Procesamiento de trauma si la pérdida fue traumática
- Perspectiva culturalmente informada (especialmente importante para clientes latinos con Selia)
El enfoque de Selia para el duelo
Contamos con más de 500 especialistas en salud mental con experiencia en terapia de duelo. Nuestro equipo entiende las particularidades culturales de cómo se vive el duelo en la comunidad latina. Ofrecemos formatos flexibles: terapia individual para duelo en general, o nuestro Programa Tusa si estás específicamente procesando una ruptura amorosa.
La plataforma está disponible 24/7, para esos momentos en que el duelo te golpea a las 2 de la mañana y necesitas saber que hay apoyo disponible.
Si el duelo se siente pesado y no sabes cómo seguir adelante, estamos aquí para acompañarte.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto dura cada fase del duelo?
No hay un tiempo establecido para cada fase porque el duelo no es lineal. Algunas personas pasan días en una fase, otras semanas o meses. Además, es común regresar a fases anteriores o experimentar varias simultáneamente. La investigación sugiere que el duelo agudo típicamente se atenúa entre 6 meses y 2 años, pero esto varía enormemente según la persona, el tipo de pérdida, y el apoyo disponible. Lo importante no es la velocidad, sino que estés procesando la pérdida a tu propio ritmo.
¿Es normal sentir alivio después de una pérdida?
Absolutamente. El alivio es una respuesta normal, especialmente si la persona tenía una enfermedad prolongada y dolorosa, si la relación era conflictiva o demandante, o si has estado en modo cuidador con alto estrés. Sentir alivio no significa que no amabas a la persona o que no te importa la pérdida. Pueden coexistir alivio Y tristeza. Los terapeutas de Selia escuchan esto frecuentemente, y es más común de lo que la gente admite públicamente. Sentirte culpable por el alivio es normal, pero no significa que hiciste algo malo.
¿Puedo experimentar las fases del duelo en diferente orden?
Sí, completamente. A pesar de la popularización de las "5 etapas", la propia Elisabeth Kübler-Ross aclaró que no son secuenciales ni obligatorias. Podrías experimentarlas en cualquier orden, saltarte algunas, quedarte más tiempo en unas que otras, o regresar a fases que pensabas haber superado. Un estudio de Yale encontró que la aceptación puede estar presente desde el principio, no solo al final. Tu experiencia de duelo es única, y no hay una forma "correcta" de atravesarla.
¿Las fases del duelo aplican a pérdidas que no sean por muerte?
Sí. Aunque el modelo de Kübler-Ross se desarrolló observando pacientes terminales, el proceso de duelo se aplica a cualquier pérdida significativa: rupturas amorosas, divorcio, pérdida de empleo, muerte de mascota, mudanza lejos de casa, diagnóstico de enfermedad crónica, e incluso pérdida de sueños o expectativas. Todas estas pérdidas pueden generar las fases de negación, ira, negociación, depresión y aceptación en alguna medida. La intensidad y duración pueden variar, pero la estructura emocional es similar.
¿Qué hago si me siento estancado en la fase de ira o depresión?
Si sientes que has estado en una fase por mucho tiempo (varios meses o más de un año) y está afectando tu capacidad de funcionar en el día a día, puede ser momento de buscar apoyo profesional. No significa que estés "fallando" en el duelo - a veces necesitamos ayuda para procesar emociones difíciles. Un terapeuta especializado en duelo puede ayudarte a explorar qué está impidiendo el movimiento emocional y darte herramientas específicas. En Selia, los psicólogos están capacitados para acompañarte sin presionarte a "superar" algo antes de estar listo.
Conclusión: Tu duelo es único
Las 5 fases de Kübler-Ross ofrecen un marco útil para entender el duelo: negación, ira, negociación, depresión, aceptación. Pero son solo eso, un marco. No una receta obligatoria.
Tu duelo es válido sin importar cómo se vea. Si no se parece al modelo, si tardas más o menos tiempo, si te saltas fases o regresas a ellas, si experimentas emociones que no están en ninguna lista... todo eso es parte de ser humano procesando pérdida.
No hay forma "correcta" de atravesar el duelo. No hay timeline universal. Y el hecho de que el proceso no sea lineal no significa que estés haciendo algo mal. Significa que el duelo es complejo, porque lo que perdiste era importante.
El duelo puede ser el trabajo emocional más difícil que hagas en tu vida. Y mereces apoyo mientras lo atraviesas. No tienes que hacerlo solo.
Recuerda: no siempre te sentirás así. Pero tampoco hay que apresurarse. El duelo tiene su propio ritmo, y tu trabajo es respetarlo.
Si estás atravesando una pérdida y sientes que necesitas acompañamiento, estamos aquí.






