
Son las 9 de la noche y la ropa ya está lista sobre la silla. El número, los ganchos, los geles, las zapatillas. Todo en orden. Menos tu cabeza, que no para de repasar: ¿y si no duermo?, ¿y si me da calambre?, ¿y si salgo muy rápido?
La ansiedad antes de una carrera le pasa al que corre su primera 10K y al que va por su décima maratón. No significa que no estés preparado. Significa que te importa. El problema empieza cuando esos nervios dejan de empujarte y empiezan a frenarte: no te dejan dormir, te revuelven el estómago o te hacen sentir que no quieres ni ir.
Aquí vas a encontrar qué hacer la noche anterior, qué hacer en la línea de salida, y cómo saber cuándo los nervios son algo más.