¿Por qué dejar ir no es una pérdida, sino un acto de autocuidado?
Tabla de contenidos
- Cuando lo que sobra duele más que lo que falta
- Autocuidado hoy, plenitud mañana
- ¿Qué nos impide soltar?
- Beneficios claros de dejar ir
- Estrategias reales para soltar
- Soltar: acto de sabiduría emocional
Cuando lo que sobra duele más que lo que falta
El doctor Quintero plantea una reflexión clara: “Lo sabes, lo notas, lo sientes, pero no lo sueltas. ¿Por qué? Porque soltar duele, porque soltar no es fácil. Pero también hay que entender que seguir cargando con esa mochila te va a desgastar” ([turn0search0]). Aquello que consumía energía en silencio deja de ser inofensivo. Es como una mochila con piedras: añadir más peso no nos fortalece, nos desgasta.
Ese desgaste puede manifestarse como estrés crónico, irritabilidad o agotamiento emocional. Así que la pregunta deja de ser ¿puedo soltarlo? para volverse ¿qué estoy dispuesto a soltar para vivir más ligero?

Autocuidado hoy, plenitud mañana
Eliminar lo que no nos sirve no debe verse como pérdida, insiste Quintero; es una inversión en nosotros mismos. “Eliminar lo que no te sirve no es una pérdida, es . Es abrir un espacio para añadir cosas que realmente te aporten”. Y ese espacio puede llenarse de tranquilidad, tiempo, relaciones con intención o proyectos que sí nutren nuestra vida.
Cuando soltamos, no vaciamos. Reordenamos. Elegimos qué queremos que ocupe el lugar emocional: menos ruido, más claridad.
¿Qué nos impide soltar?
La psicología identifica varios mecanismos que obstaculizan soltar:
- Necesidad de control: aferrarnos a lo conocido, aunque nos limite.
- Rumiar en el pasado: revivir errores o pérdidas como si fueran eternas.
- Falta de autocompasión: criticarnos por querer lo que ya no es útil.
Todos estos bloqueos merecen atención. Soltar no es renegar, es aceptar que la vida cambia —y crecer con ella.
Beneficios claros de dejar ir
Estudios en psicología positiva muestran que soltar puede facilitar:
- Reducción del estrés y la ansiedad, al evitar discusiones mentales con algo que ya pasó.
- Mayor flexibilidad psicológica, enfocando energía solo en lo que realmente importa.
- Espacio emocional para disfrutar del presente, sin cargar con equipaje innecesario.
- Fortalecimiento de la autoestima y el autocuidado, al priorizar lo que nutre.
Soltar no borra el pasado, lo integra desde la responsabilidad emocional.
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Estrategias reales para soltar
- Identificación consciente: haz una lista de lo que sientes que te pesa —relaciones, pensamientos, hábitos, pertenencias— y pregúntate si realmente lo necesitas.
- Aceptación activa: permitir sentir dolor, sin juzgarlo, abre la puerta al cambio.
- Mindfulness y respiración: respirar y observar las emociones reduce la reactividad emocional.
- Autocompasión: hablarnos con amabilidad ayuda a soltar sin culpa.
- Acción concreta: cerrar simbólicamente —quemar cartas, donar objetos, escribir una carta de despedida que no se envía— libera emocionalmente.
- Permitir la incomodidad: soltar duele, como un parto emocional; resistirse solo mantiene el dolor vivo.
Y recuerda que no estás solo(a): si soltar se siente imposible, buscar apoyo es un acto de cuidado. En SELIA, puedes conectar con terapeutas y psicólogos en línea para acompañarte en ese proceso, con respeto y herramientas.
Soltar: acto de sabiduría emocional
Soltar lo que no suma te libera energía para estar presente. Esa decisión es profunda: implica reconocer que no podemos cargarlo todo y que merecemos vivir con ligereza interna. No es perder, es empoderarse.




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