Creo que hay un antes y un después de terapia y si tienes la fortuna de contar con un buen profesional que te acompañe en este camino (como lo es Mónica) de verdad es una experiencia transformadora.
En la sesión de hoy entendía qué darle forma, color, sonido a mis emociones son el primer paso para tener una comunicación directa y eso es maravilloso. El ejercicio que tuvimos hoy me ayudo a encontrar un puente donde las escucho con compasión.