Siempre duele pensar “debí haber empezado mi terapia antes”, pero es un paso que hay que dar. Las incertidumbres no van a desaparecer, pero espero tener mas calma para afrontarlas.
Nuestra primera sesión de pareja fue muy gratificante, ya que pudimos hablar sin juzgarnos, y Alejandra estuvo siempre atenta para escucharnos e identificar los conflictos que no nos deja avanzar en armonía.