“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. En terapia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
Tomamos una situación y sobre esta, la especialista abre el espacio para contar los detalles de la misma y detallar aspectos importantes para analizarlos en la sesión (identificación de emociones, acciones que hubiéramos podido tomar).
Hoy me sentí muy vulnerable emocionalmente, sin embargo, la psicóloga ha sabido manejar muy bien mi situación, aunque debo seguir trabajando la autocompasión.