“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. En terapia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
Se siente una paz enorme el ser escuchado por una persona neutral, que puede dar una opinión sobre el motivo de consulta. Ivette me hizo sentir cómoda, tranquila, me llevó a indagar el por qué de mis emociones.
Herikan es una persona compasiva y con mucha esperiencia para acompañarme en este proceso. Le agradezco que me brinde muchas herramientas y recursos para gestionar lo que me sucede. Me siento acompañada con real atención hacia mi proceso