“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. En terapia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
Me he sentido muy bien con las conversaciones que he tenido con el acompañamiento de Germán, he estado muy en paz y reflexiva de varias situaciones que me afectaban en lo laboral y personal. Me encantan las sesiones.