“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. En terapia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
La profesional me escuchó y entendió dentro del proceso la priorización que quiero dar a las diferentes situaciones que están sucediendo y en ese sentido me guió.
Diana es empática, amable y escucha con atención. Siempre que termina la sesión, tengo herramientas que ella me comparte para aplicar en mi día a día y que me han ayudado increíblemente.
Estuve con Diana por algunas semanas y avance mucho en mi proceso, cada sesión te deja una tarea para desarrollar y crecer, me sirvieron mucho. Ella maneja un enfoque global así que usa cada herramienta para llevar la sesión, siempre fue cumplida.