¿Cuánto tiempo se necesita para olvidar a un ex? La respuesta está en el cerebro
Tabla de contenidos
- El estudio de la Universidad de Illinois: la cifra sorprendente
- ¿Por qué el cerebro tarda tanto?
- Factores que alargan o acortan el proceso
- ¿Y qué pasa en los primeros meses?
- Implicaciones para la salud mental
- Herramientas para acompañar el duelo
- Un nuevo paradigma del duelo
El estudio de la Universidad de Illinois: la cifra sorprendente
El estudio analizó a más de 320 jóvenes y adultos, con una edad promedio cercana a los 30 años, que habían mantenido relaciones de al menos dos años. A través de cuestionarios, los investigadores evaluaron el nivel de conexión emocional que cada participante todavía sentía hacia su ex‑pareja.
Los resultados fueron reveladores:
- El punto medio del desapego emocional se ubica, en promedio, entre los cuatro y cuatro años y medio después de la ruptura.
- La desvinculación total —es decir, cuando el ex se percibe como un desconocido— puede tardar cerca de ocho años.
Estas cifras desafían la idea común de que se trata de un proceso breve. Si bien muchas personas comienzan a sentir alivio en unos meses, la ciencia muestra que lo más profundo del desapego requiere años.
¿Por qué el cerebro tarda tanto?
Según el estudio, el cerebro humano, cuando experimenta emociones intensas como el amor romántico, activa circuitos de recompensa, apego y apego emocional, muy similares a los que operan en la adicción. Así lo explica Sebastian Ocklenburg, especialista en neuropsicología: “el cerebro no responde solo a factores sociales, sino también biológicos”.
Este mecanismo explica por qué, incluso abandonada la idea de volver, aún sentimos nostalgia, extrañamos o nos cuesta cortar el contacto. El vínculo emocional persiste a nivel neuronal.
Factores que alargan o acortan el proceso
El estudio también identifica variables que influyen en el tiempo de recuperación:
- Apoyo social y recursos psicológicos permiten una recuperación más rápida.
- Contacto continuado con la ex pareja: ver fotos, revisar redes sociales o mantener conversaciones prolonga el apego emocional.
- Compartir hijos o responsabilidades puede alargar el proceso inicial, aunque luego facilita terminar de soltar.
- Estilos de apego, especialmente el apego ansioso, están relacionados con un desapego más prolongado.
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¿Y qué pasa en los primeros meses?
Aunque el desapego total es largo, muchas personas empiezan a mejorar rápidamente. Algunos estudios, como el de Morris y Reiber (2011), mencionado por Vice, indican que después de unos tres meses, alrededor del 70 % ya muestran mejoría significativa.
Según El Periódico, la mayoría comienza a sentirse bien dentro de seis meses a un año, con avances emocionales notables . Así, el proceso es escalonado:
- Inicio (0–6 meses): mejoría rápida, abandono de rutinas con la ex, alivio inicial.
- Mediano plazo (6 meses–2 años): desarrollo de nuevas rutinas, reconstrucción de la identidad personal.
- Marco promedio (2–4 años): la mitad del desapego emocional ya ha ocurrido.
- Desvinculación completa (4–8 años): el ex ya no genera reacciones emocionales profundas.
Implicaciones para la salud mental
Este conocimiento permite poner en perspectiva un proceso que puede causar ansiedad si lo comparamos con tiempos idealizados. Conocer estos plazos ayuda a cultivar paciencia emocional y reducir la presión interna por “estar bien rápido”.
Las personas que no superan una ruptura en seis meses o un año no necesariamente están “mal”; simplemente están transitando un proceso complejo que puede extenderse años y aún así ser saludable.
Herramientas para acompañar el duelo
Según la psicología, algunas estrategias aceleran la recuperación:
- Aplicar el contacto cero, evitando redes y encuentros con la expareja.
- Buscar apoyo social, compartir emociones y mantener vínculos sanos .
- Involucrarse en actividades gratificantes para reforzar la autoestima.
- Utilizar técnicas terapéuticas como TCC, mindfulness o terapia de compasión.
Estas estrategias no ofrecen soluciones mágicas, pero ayudan a estabilizar el proceso de duelo amoroso a lo largo del tiempo.
Las rupturas deben entenderse como un proceso gradual, en el que las emociones se desinflan en fases. La ciencia moderna enseña que no se trata de “olvidar”, sino de incorporar la experiencia como parte del crecimiento personal.
Aceptar que el proceso puede durar años, sin autoexigencias, permite sanar sin presiones. El autocuidado emocional, la empatía hacia uno mismo y el acompañamiento profesional son aliados fundamentales en este proceso.
En este contexto, podemos concluir:
- El desapego emocional no es inmediato: puede tomar entre cuatro y ocho años para que desaparezca por completo .
- Sin embargo, muchos sienten mejoría significativa entre tres meses y un año .
- Factores como el contacto cero, el apego ansioso o el apoyo social influyen decisivamente.
- Romper la presión de “superar rápido” es clave para un proceso emocional más saludable.




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