Los tres tipos de infidelidad: ¿cuándo se debe perdonar?
Tabla de contenidos
- El tipo emocional: vínculo sin contacto físico
- Impactos de la infidelidad emocional
- El tipo sexual: cuando el contacto físico entra en juego
- La infidelidad mixta: lo emocional y lo sexual combinados
- ¿Se debe perdonar una infidelidad?
- ¿Cómo reconstruir la confianza después de una infidelidad?
- El papel del amor propio en este proceso
- Cuando necesitas más estructura para sanar
- ¿Cuándo el perdón puede no ser recomendable?
- Cultura, expectativas y relaciones modernas
- ¿Cuál debe ser el camino que elijas tú?
Según una experta citada en un reciente artículo de La FM, existen tres tipos de infidelidad: emocional, sexual y mixta. Cada una de ellas tiene características distintas, implicaciones emocionales diferentes y posibles rutas de sanación.
El tipo emocional: vínculo sin contacto físico
La infidelidad emocional sucede cuando una persona de la pareja establece un lazo afectivo profundo con otra persona, sin que necesariamente haya contacto físico. Puede incluir confidencias, apoyo emocional, compartir miedos, fantasías y deseos con alguien distinto de la pareja oficial.
La experta explicó que este tipo de infidelidad suele comenzar con algo aparentemente inocuo: compartir más de lo habitual con alguien fuera de la relación, buscar consuelo emocional externo, idealizar a esa otra persona. Muchos la subestiman porque “no hay beso, no hay contacto íntimo”, pero el dolor puede ser igual de grande.

Impactos de la infidelidad emocional
Cuando se descubre, puede generar:
- Sensación de rechazo, comparación y abandono.
- Baja autoestima e inseguridad en la pareja afectada.
- Desconfianza futura y dificultades para afirmar límites emocionales.
El tipo sexual: cuando el contacto físico entra en juego
La infidelidad sexual implica un nivel explícito de traición: sexo, besos, encuentros íntimos con otra persona fuera de la relación.
Aunque algunas parejas establecen acuerdos distintos (relaciones abiertas, poliamor, etc.), en la mayoría de relaciones monógamas este tipo de infidelidad suele ser visto como la más directa violación del compromiso y la confianza. Suele provocar dolor agudo, humillación, enojo e incluso una crisis de identidad en quien fue engañado.
La infidelidad mixta: lo emocional y lo sexual combinados
La infidelidad mixta combina lo emocional con lo sexual. En este tipo, hay tanto vínculo afectivo profundo como contacto físico. La experta señaló que es la más riesgosa de todas, porque “coloca sobre la mesa y arriesga muchas cosas que pueden traer confusión”.
Este tipo de traición suele implicar más variables: engaños previos, ocultamiento constante, mentiras acumuladas y un dolor más complejo para quien los vive. Las emociones suelen mezclarse: ira, culpa, vergüenza, rabia, amor perdido.
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¿Se debe perdonar una infidelidad?
Esta es quizás la pregunta más difícil. ¿El perdón es siempre posible? ¿Debe ser obligatorio? ¿Depende del tipo de infidelidad?
Factores que influyen en la decisión de perdonar
Algunos de los elementos que determinan si perdonar es una opción viable son:
- Arrepentimiento genuino: sin él, el perdón puede sentirse vacío.
- Grado de traición: la profundidad del engaño importa. ¿Cuántas veces ocurrió? ¿Fue algo pasajero o sostenido?
- Transparencia: para reconstruir la confianza se requiere honestidad absoluta.
- Motivaciones y contexto: ¿fue un error impulsivo, una búsqueda de algo que faltaba en la relación, o parte de un patrón de comportamiento?
- Capacidad de ambas personas de trabajar en la relación: terapia, comunicación, cambios tangibles.
Consecuencias de no perdonar
No perdonar también puede tener consecuencias serias:
- Mantener rencores y resentimientos que se enquistan.
- Culpa y autoacusación, incluso al sentirse desleal por no perdonar.
- Ruptura definitiva de la relación o alejamiento emocional.
- Impacto emocional profundo: ansiedad, tristeza y baja autoestima.
¿Cómo reconstruir la confianza después de una infidelidad?
Si quienes traicionaron y quienes fueron traicionados desean intentar perdonar, hay procesos que pueden ayudar:
- Terapia de pareja para explorar lo ocurrido sin recriminaciones.
- Establecer acuerdos claros de transparencia.
- Espacios para expresar el dolor sin agresividad y con escucha activa.
- Tiempo: el perdón no se logra de un día para otro, requiere paciencia.
- Trabajo personal: cada persona tiene heridas que sanar; el amor propio juega un papel clave.
El papel del amor propio en este proceso
Amarte a ti mismo es esencial tanto si decides intentar perdonar como si decides no continuar con la relación. Reconocer tu valor, respetar tus emociones, no permitir faltas de respeto continuas, cuidar tu salud emocional.
Puedes encontrar ayuda con terapeutas y psicólogos online de SELIA que te acompañen a reconstruir.
Cuando necesitas más estructura para sanar
Además del apoyo individual, algunas personas encuentran más útil un proceso acompañado paso a paso, con rutinas de cuidado, ejercicios de autocompasión y seguimiento cercano.
En esos casos, los programas de salud mental de SELIA pueden ser una opción sólida para superar los efectos de una infidelidad, fortalecer la autoestima y recuperar la confianza en ti mismo.
¿Cuándo el perdón puede no ser recomendable?
En algunos casos, puede no ser sano o posible perdonar:
- Si no hay arrepentimiento ni voluntad de cambiar por parte del infiel.
- Si la infidelidad es parte de una serie de abusos emocionales o patrones de manipulación.
- Si la persona afectada siente que perdonar es perder dignidad.
- Si intentar continuar causa más daño que liberación.
Cultura, expectativas y relaciones modernas
Vivimos en una sociedad con altos estándares de fidelidad, pero también con una idealización del amor romántico. Las redes sociales, la comparación, la presión de mostrar una “pareja perfecta” complican aún más el panorama.
Esto crea presiones enormes: nos hace pensar que perdonar es obligación, que romper es fracaso. Pero lo saludable es reconocer que cada relación tiene su propio contrato emocional, acordado (o no) de manera consciente, y que los valores de respeto, comunicación y responsabilidad mutua son los que sostienen el vínculo, más allá del tipo de infidelidad.
¿Cuál debe ser el camino que elijas tú?
Tal vez hoy te preguntas: ¿debo perdonar una infidelidad? ¿Puedo reconstruir la confianza? ¿Sería mejor alejarme? No hay respuestas universales. Cada persona, cada pareja, cada historia tiene sus matices.




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