Vigorexia: Cuando la obsesión por el cuerpo se convierte en un trastorno
Tabla de contenidos
- ¿Qué es la vigorexia?
- Causas y factores de riesgo
- Síntomas y señales de alerta
- Tratamiento y abordaje terapéutico
*Con información de .
En una sociedad donde el culto al cuerpo y los estándares de belleza se han vuelto cada vez más exigentes, la vigorexia emerge como un trastorno psicológico grave, pero poco comprendido. También conocida como dismorfia muscular o complejo de Adonis, esta condición se caracteriza por una obsesión patológica por ganar masa muscular y alcanzar un físico “ideal”, incluso a costa de la salud física y mental.
Afecta mayoritariamente a hombres jóvenes, aunque no es exclusiva de este grupo, y suele estar ligada a distorsiones de la imagen corporal, conductas compulsivas y riesgos médicos severos.
Este artículo explora en profundidad qué es la vigorexia, sus causas, síntomas y tratamientos, con el objetivo de sensibilizar y ofrecer herramientas para identificar y abordar este trastorno desde un enfoque científico y empático.
¿Qué es la vigorexia?
Características clave
- Ejercicio compulsivo: Rutinas de entrenamiento excesivas (a menudo más de 4 horas diarias), incluso con lesiones o fatiga extrema.
- Dietas restrictivas y peligrosas: Alto consumo de proteínas y suplementos, evitación de grasas y carbohidratos, y en muchos casos, uso de esteroides anabolizantes.
- Aislamiento social: Abandono de actividades laborales, académicas o sociales para priorizar el entrenamiento.
- Dependencia emocional: La autoestima depende casi exclusivamente de la apariencia física.
A diferencia de una rutina fitness saludable, la vigorexia se define por la pérdida de control y el deterioro en la calidad de vida. Según estudios, en España afecta a 1 de cada 2.000 hombres y al 5% de los usuarios frecuentes de gimnasios.
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Causas y factores de riesgo
La vigorexia no tiene una causa única, sino que surge de una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales:
- Factores psicológicos: Baja autoestima, perfeccionismo extremo y trastornos como la ansiedad o la depresión.
- Influencias socioculturales: Presión por cumplir con ideales masculinos de fuerza y musculatura, promovidos por redes sociales y medios.
- Biológicos: Alteraciones en neurotransmisores como la serotonina y predisposición genética a trastornos obsesivos.
- Consumo de esteroides: El abuso de sustancias anabolizantes puede exacerbar comportamientos adictivos y distorsión corporal.
Síntomas y señales de alerta
Identificar la vigorexia puede ser complejo, ya que muchas conductas se normalizan en entornos fitness. Algunas señales clave incluyen:
- Obsesión por el espejo: Mirarse constantemente y percibir defectos donde no los hay.
- Comparación compulsiva: Medir el propio cuerpo contra el de otros, especialmente atletas o influencers.
- Ansiedad si no se entrena: Sentimientos de culpa o irritabilidad al saltarse un día de gimnasio.
- Daños físicos: Lesiones recurrentes por sobreentrenamiento, problemas cardíacos o hepáticos por uso de anabolizantes.
Tratamiento y abordaje terapéutico
El tratamiento de la vigorexia requiere un enfoque multidisciplinar que incluya:
- Terapia psicológica: La terapia cognitivo-conductual (TCC) es efectiva para modificar pensamientos distorsionados y conductas compulsivas.
- Asesoramiento nutricional: Reeducación alimentaria para evitar déficits nutricionales y patrones restrictivos.
- Apoyo médico: En casos de abuso de esteroides, es necesario un seguimiento para tratar efectos secundarios.
- Grupos de apoyo: Compartir experiencias con otros pacientes puede reducir el aislamiento.




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