“Vivir en el extranjero cambió muchas cosas en mi vida, incluso cómo me sentía conmigo misma. En terapia pude hablar sin traducir lo que estaba viviendo y eso marcó la diferencia. Me ayudó a entender que adaptarse también implica procesar emociones.”
Llegué con crisis de ansiedad y frustración y procesamos esos sentimientos con la palabra y el movimiento, ahora me siento liviana y tranquila para continuar
Gracias a Manuela he podido revisar heridas en mi desde la autocompasión y poco a poco siento como se va aliviando en mi pesos que he tenido por mucho tiempo
Elegi a una gran profesional, que hoy me ha hecho entender muchas cosas que veía perdidas, me ha devuelto la esperanza para creer en mi y me ha indicado que se vale sentir y permitirme todas mis emociones.