Cómo afrontar el duelo tras la pérdida de tu mascota

Perder a tu mascota duele. Conoce las etapas del duelo, estrategias para transitarlo y cuándo buscar apoyo profesional. Tu dolor es real y merece atención.

Artículo revisado por nuestro equipo de redacción clínica
Última actualización:
27/2/26

Si estás leyendo esto, probablemente acabas de perder a alguien importante. Porque eso es lo que era: alguien importante. No importa si el mundo te dice que "era solo un animal". Tú sabes lo que significaba para ti.

El duelo por la pérdida de una mascota es un proceso real, válido y a veces abrumador. No es exageración. No es debilidad. Es la medida del vínculo que construiste. Aquí vas a encontrar un espacio sin juicio para entender lo que estás sintiendo, saber qué esperar del proceso de duelo, y conocer herramientas concretas para transitar este momento a tu propio ritmo.

En Resumen

Lo que encontrarás en este artículo:

  • Por qué perder a tu mascota duele tanto y por qué tu dolor es completamente válido
  • Las etapas del duelo por una mascota (y por qué no son lineales)
  • Estrategias concretas para transitar el duelo sin apurarte ni juzgarte
  • Cómo manejar la culpa, especialmente cuando hubo decisiones difíciles como la eutanasia

Tu dolor es real: por qué perder una mascota duele tanto

Años de rutina compartida. Ese saludo al llegar a casa. La presencia silenciosa en el sillón mientras trabajabas. Las caminatas de la mañana. Los ruidos familiares que llenaban los rincones. Tu mascota no era un accesorio de tu vida, era parte de la estructura emocional de cada día.

La investigación en el vínculo humano animal ha mostrado que el dolor por la pérdida de un animal de compañía puede ser tan intenso como el que se siente por un familiar cercano. Y tiene sentido: las mascotas ofrecen afecto incondicional, presencia constante y una forma de conexión que no necesita palabras. Perder eso deja un vacío que se siente en el cuerpo, en la rutina, en los silencios de la casa.

El duelo desautorizado

Hay un concepto en psicología que describe algo que probablemente estás viviendo: el duelo desautorizado. Ocurre cuando tu entorno no reconoce ni valida tu dolor.

"Era solo un perro." "Ya conseguirás otro." "No exageres, no era una persona."

Esas frases hacen daño porque niegan una experiencia emocional real. Y lo complican más: no hay funeral formal, no hay licencia laboral, no hay un espacio socialmente aceptado para llorar a tu mascota. Eso no significa que tu dolor no merezca espacio. Significa que, muchas veces, tienes que crearlo tú.

Los psicólogos de Selia frecuentemente escuchan a personas que sienten culpa por sufrir "tanto" por su mascota. Lo que les decimos es que el dolor no se mide por especie, sino por vínculo.

Las etapas del duelo por una mascota

El duelo no es lineal. No vas a "pasar" de una etapa a otra como escalones ordenados. Puedes ir y volver, sentir dos cosas al mismo tiempo, tener un día mejor y después uno peor. Todo eso es parte del proceso.

Negación: "No puede ser que ya no esté"

El cerebro necesita tiempo para procesar la ausencia. Es posible que en los primeros días busques a tu mascota por la casa, que escuches sonidos que ya no están, que por un instante olvides que ya no está. No te estás volviendo loco o loca. Tu mente está ajustándose a una realidad nueva.

Ira: "No es justo"

Puede aparecer enojo contigo, con el veterinario, con la vida. La ira en el duelo es una forma de protección. Es más fácil sentir rabia que enfrentar directamente la tristeza que hay debajo. Si te encuentras irritable o frustrado/a sin razón aparente, probablemente la razón sí existe.

Negociación: "Si hubiera hecho algo diferente..."

Esta etapa suele venir acompañada de culpa. "Debería haberlo llevado antes al veterinario." "Debería haber notado que algo estaba mal." "Debería haber hecho más." Esos pensamientos son comunes, pero no son la verdad completa. Hiciste lo que pudiste con lo que sabías en ese momento.

Tristeza: "No sé cómo seguir sin él/ella"

El vacío se siente físico. La casa se siente diferente. La rutina se rompe. Los horarios que giraban alrededor de tu mascota ahora están vacíos.

Permitirte llorar sin juzgarte es parte de esto. No hay un límite para las lágrimas ni una cantidad "correcta" de tristeza. Si necesitas un día acostado/a, tómalo. Si necesitas hablar, busca a alguien que entienda.

Aceptación: aprender a vivir con la ausencia

Aceptar no significa olvidar. Tampoco significa dejar de sentir. Significa integrar la pérdida como parte de tu historia emocional. Llega un momento en que el recuerdo ya no corta, sino que acompaña. El camino hasta ahí es distinto para cada persona.

Cuánto dura el duelo por una mascota

No hay un plazo correcto. No hay una fecha de vencimiento para el dolor.

Lo que muestra la investigación es que el proceso es diferente para cada persona. Algunas sienten alivio en semanas, otras necesitan meses. La intensidad del vínculo, las circunstancias de la pérdida (fue repentina, fue tras una enfermedad larga, hubo eutanasia) y el apoyo emocional disponible influyen directamente en la duración.

Lo que sí vale la pena observar son señales de que el duelo podría necesitar acompañamiento profesional: dificultad para funcionar en la vida cotidiana después de varias semanas, aislamiento social sostenido, sentimientos de culpa que no ceden, o evitar de forma extrema cualquier recuerdo de tu mascota.

Ninguna de esas señales significa que estés "mal". Significan que tu proceso podría beneficiarse de alguien que te acompañe. Si sientes que el dolor no cede o que te está afectando en más áreas de tu vida, puedes hablar con alguien que entienda lo que estás pasando. En Selia puedes acceder a terapia individual online con especialistas que trabajan temas de duelo y pérdida.

Estrategias para transitar el duelo por tu mascota

No hay una receta. Pero hay cosas que pueden ayudarte a transitar este momento con un poco más de amabilidad contigo.

Permítete sentir sin juzgarte

No hay una forma "correcta" de sufrir. Llorar está bien. Estar enojado/a está bien. Sentir alivio (especialmente si tu mascota estaba sufriendo) también está bien. No te compares con otras personas que "superaron rápido" la pérdida. Tu proceso es tuyo.

Habla de lo que sientes (con quien te entienda)

Busca personas que validen tu dolor, no que lo minimicen. Si en tu círculo cercano no encuentras esa comprensión, existen grupos de duelo por mascotas (online y presenciales) donde otras personas están pasando por lo mismo. A veces, simplemente sentir que alguien te entiende ya marca una diferencia.

Crea un ritual de despedida

Los rituales ayudan a cerrar ciclos y honrar el vínculo. Plantar un árbol, escribir una carta a tu mascota, armar un álbum de fotos, dedicar un rincón de tu casa a su memoria. No tiene que ser algo elaborado. Tiene que ser algo que tenga sentido para ti.

Cuida tu rutina (aunque se sienta diferente)

La estructura cotidiana es un ancla emocional, especialmente en el duelo. Intenta mantener tus horarios de sueño, de alimentación, algo de actividad física. No porque "debas" seguir adelante, sino porque tu cuerpo necesita esos ritmos para sostenerte mientras transitas el dolor.

Escribe lo que sientes

La escritura expresiva ayuda a procesar emociones que cuesta verbalizar. No tiene que ser bonito ni publicable. Es para ti. Puedes escribirle a tu mascota, puedes escribir lo que sientes cada día, puedes escribir lo que no te atreviste a decir. El papel no juzga.

En la experiencia de los terapeutas de Selia, las personas que se permiten transitar el duelo sin apurarse suelen encontrar una aceptación más sólida a largo plazo. Si en algún momento sientes que necesitas herramientas adicionales, un programa de acompañamiento emocional puede darte un marco de apoyo.

La culpa en el duelo por mascotas: cómo manejarla

La culpa es una de las emociones más frecuentes en el duelo por una mascota. Y se intensifica cuando hubo decisiones difíciles de por medio, como la eutanasia.

"Debería haber hecho más." "¿Y si lo hubiera llevado antes al veterinario?" "¿Tomé la decisión correcta?"

Esos pensamientos pueden sentirse como un bucle que no se detiene. La culpa, en el duelo, muchas veces funciona como una forma de mantener el vínculo con quien ya no está. Si te sientes culpable, de algún modo sigues conectado/a. Soltar la culpa puede sentirse como soltar a tu mascota, y eso asusta.

Pero hay una diferencia entre "debería haber hecho más" y "hice lo mejor que pude con lo que sabía". Casi siempre, la segunda es la verdad.

Si decidiste la eutanasia, esa decisión probablemente nació del amor, no de la indiferencia. Elegir que tu compañero/a no siguiera sufriendo es uno de los actos más difíciles y más generosos que existen. Que duela no significa que hayas hecho mal.

Cuando la culpa se convierte en un obstáculo para avanzar, cuando los pensamientos se repiten sin ceder y te impiden funcionar, es señal de que necesitas apoyo. Un psicólogo puede ayudarte a procesar esa culpa y soltar lo que no te corresponde cargar. Puedes encontrar un especialista que trabaje contigo este proceso.

Adoptar otra mascota: ¿cuándo es el momento?

No hay presión. No hay calendario.

Algunas personas sienten el deseo de tener otra mascota relativamente pronto. Otras necesitan meses o años. Y hay quienes deciden no tener otra mascota nunca más. Todas esas opciones son válidas.

Lo que vale la pena observar es de dónde nace el deseo. Si nace del amor, de querer compartir tu vida con otro animal, de sentir que tienes cariño para dar, probablemente estás en un buen lugar. Si nace de la urgencia por llenar un vacío, de no soportar el silencio o de evitar sentir el dolor, quizás tu proceso de duelo todavía necesita tiempo.

Adoptar otra mascota no es "reemplazar" a quien se fue. Ningún animal va a ser igual, y comparar no es justo para ninguno de los dos. Un nuevo animal trae su propia personalidad, su propia forma de vincularse, su propia historia. Y tú llegas a esa relación con todo lo que aprendiste de la anterior.

Si decides no tener otra mascota, eso también está bien. El amor que diste no necesita repetirse para ser válido.

Preguntas Frecuentes

¿Los niños sufren el duelo por una mascota de forma diferente?

Sí. Los niños pueden no entender la permanencia de la muerte, y su duelo se manifiesta de formas inesperadas: cambios de conducta, regresiones, preguntas repetitivas sobre dónde está el animal. Ser honesto con ellos sobre lo que pasó y validar sus emociones sin minimizarlas les ayuda a procesar la pérdida de forma más saludable.

¿Puedo pedir licencia en el trabajo por la muerte de mi mascota?

En la mayoría de países no existe una licencia formal por este motivo. Esto forma parte del duelo desautorizado. Si necesitas un día, comunica tu situación a tu jefe o al área de bienestar de tu empresa. Cada vez más organizaciones están reconociendo este tipo de pérdidas como legítimas.

¿Es recomendable la terapia psicológica para el duelo por una mascota?

Si sientes que el dolor afecta tu vida cotidiana, tu sueño o tus relaciones, hablar con un profesional puede ayudarte mucho. La terapia de duelo no es solo para pérdidas humanas. Un buen terapeuta valida tu dolor sin importar a quién perdiste y te acompaña en el proceso de transitarlo.

¿Qué hago con las cosas de mi mascota después de su muerte?

No tienes que deshacerte de nada inmediatamente. Algunas personas guardan objetos significativos (el collar, un juguete favorito), otras donan a refugios cuando se sienten listas. Haz lo que sientas correcto en el momento, sin presionarte ni dejarte presionar.

¿Debería explicarle a mis otras mascotas que su compañero murió?

Los animales perciben la ausencia y pueden mostrar cambios de conducta: buscar al otro animal, comer menos, estar más apegados a ti. Mantener su rutina, darles atención extra y observar si los cambios persisten es lo más recomendable. Si notas cambios prolongados, consulta con tu veterinario.

Lo que sentiste fue real

Perder a tu mascota es perder a un compañero de vida. Alguien que estuvo en los buenos días y en los difíciles, que no necesitó palabras para hacerte compañía, que te eligió cada mañana con la misma alegría.

Ese dolor merece ser reconocido, acompañado y transitado a tu propio ritmo. No le debes a nadie una explicación de por qué te duele tanto. Lo que sientes es proporcional al amor que diste.

Y si en algún punto de este camino sientes que necesitas alguien que te escuche sin juzgarte, que entienda que perder a tu mascota es perder a alguien de verdad, ese espacio existe. Con más de 300,000 sesiones realizadas, en Selia hay especialistas que acompañan procesos de duelo y pérdida todos los días.

Da el siguiente paso hacia tu bienestar emocional.

Agenda tu primera sesión con un psicólogo especializado en ansiedad.

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