Escrito por el Equipo de Contenido de Selia. Última actualización: 13 de agosto de 2026.
Cuando ocurre un sismo, la ayuda física llega primero: rescate, refugio, comida, atención médica. Pero hay otra necesidad igual de real que muchas veces queda invisible: el impacto emocional. En medio del susto, la incertidumbre y la pérdida, las personas necesitan alguien que las contenga.
Ahí entran los primeros auxilios psicológicos. No requieren ser terapeuta ni tener respuestas perfectas. Requieren, sobre todo, presencia, escucha y la disposición de acompañar a alguien en su peor momento.
Esta guía te explica qué son, cómo aplicarlos paso a paso y cómo conectar a la persona con más ayuda cuando lo necesita.
En Resumen
Lo que encontrarás en este artículo:
- Qué son los primeros auxilios psicológicos (y qué NO son)
- Los pasos para acercarte, escuchar y contener a una persona en crisis
- Cómo conectar a alguien con recursos de ayuda
- La iniciativa de Selia de apoyo psicológico gratuito para afectados
¿Qué son los primeros auxilios psicológicos?
Los primeros auxilios psicológicos (PAP) son un conjunto de acciones sencillas para dar apoyo humano y práctico a alguien que acaba de vivir una situación muy estresante, como un sismo. Son una respuesta reconocida por organizaciones de salud a nivel mundial para acompañar a personas afectadas por emergencias y desastres.
Es importante entender qué NO son. No son terapia, no son un interrogatorio sobre lo que pasó, y no consisten en dar consejos o soluciones. Tampoco obligan a la persona a hablar si no quiere. Su objetivo es más básico y más humano: ayudar a que la persona se sienta segura, calmada, escuchada y conectada con apoyo.
Cualquier persona con disposición y sentido común puede ofrecer primeros auxilios psicológicos. No necesitas formación clínica para acompañar a un vecino, un familiar o un desconocido en las horas y días posteriores a un sismo.
Los tres momentos: mirar, escuchar, conectar
Una forma clara de recordar los PAP es pensar en tres acciones: mirar, escuchar y conectar.
Mirar es observar antes de actuar. ¿La persona está en un lugar seguro? ¿Tiene necesidades urgentes —agua, abrigo, atención médica? ¿Muestra señales de estar muy afectada emocionalmente? Este primer momento te ayuda a entender qué necesita realmente, en lugar de asumirlo.
Escuchar es acercarte con calma, presentarte y quedarte a su lado. No se trata de hacer hablar a la fuerza, sino de estar disponible. A veces el mayor apoyo es una presencia silenciosa y respetuosa.
Conectar es ayudar a la persona a cubrir necesidades concretas y a vincularse con más apoyo: sus seres queridos, servicios de emergencia, información confiable o ayuda psicológica. Acompañar no es cargar solo con todo; es también tender puentes hacia otros recursos.
¿Cómo acompañar paso a paso?
Cuando estés frente a alguien afectado, estos pasos te ayudan a contener sin abrumar.
Consejo: No tienes que resolver el problema ni quitar el dolor. Tu tarea es acompañar y sostener. Eso ya es muchísimo.
¿Qué evitar al ayudar?
Con la mejor intención, a veces hacemos cosas que no ayudan. Evita presionar a la persona para que relate los detalles del sismo; revivir el trauma a la fuerza puede empeorar las cosas. Evita también las frases hechas como "todo pasa por algo" o "al menos estás vivo", porque suelen invalidar lo que siente.
No des falsas promesas ("no va a volver a temblar") ni consejos que no te pidieron. Y cuida no imponer tu ayuda: respeta si la persona prefiere estar sola un momento, siempre que esté a salvo.
En la experiencia de los terapeutas de Selia, lo que más contiene no es la frase perfecta, sino la presencia honesta: mirar a los ojos, quedarse, y transmitir "no estás pasando esto en soledad".
El apoyo gratuito de Selia
En Selia creemos que nadie debería atravesar el impacto emocional de un desastre sin apoyo. Por eso, ante emergencias como un sismo, estamos brindando primeros auxilios psicológicos gratuitos a las personas afectadas que más lo necesiten.
Si tú o alguien cercano está viviendo el impacto emocional del sismo —miedo que no baja, angustia, dificultad para dormir, la sensación de no poder con todo— puedes acercarte a Selia para recibir acompañamiento profesional. Nuestro equipo de especialistas en salud mental está disponible para escuchar y contener.
¿Tú o alguien que conoces necesita apoyo emocional tras el sismo? Conoce cómo Selia puede acompañarte →
Si la situación es de riesgo vital o hay pensamientos de hacerse daño, contacta de inmediato a la línea de emergencia de tu país.
Preguntas Frecuentes
¿Necesito ser psicólogo para dar primeros auxilios psicológicos?
No. Los primeros auxilios psicológicos están pensados para que cualquier persona con disposición pueda ofrecerlos: familiares, vecinos, voluntarios, personal de emergencias. No sustituyen la terapia, pero sí ofrecen contención humana en las horas y días posteriores. Lo esencial es escuchar, validar y conectar con más apoyo cuando hace falta.
¿Cuándo una persona necesita más que primeros auxilios psicológicos?
Cuando el malestar es muy intenso, no baja con el tiempo, incluye pensamientos de hacerse daño, o la persona no logra funcionar en su día a día. En esos casos, los PAP son el primer paso, pero conviene conectarla con atención psicológica profesional. Nuestra guía sobre trauma después de un terremoto puede ayudarte a reconocer estas señales.
¿Qué hago si la persona no quiere hablar?
Respeta su silencio. No todos procesan hablando, y forzar el relato puede ser contraproducente. Puedes quedarte a su lado, ofrecerle agua, abrigo o compañía, y hacerle saber que estás disponible cuando quiera. Tu presencia serena ya es una forma de apoyo, aunque no se digan muchas palabras.
¿Los primeros auxilios psicológicos sirven también para niños?
Sí, adaptándolos. Con los niños, la contención pasa más por la calma del adulto, el contacto físico afectuoso, el juego y las rutinas que por las explicaciones. Puedes revisar nuestra guía para hablar con los niños después de un sismo para acompañarlos según su edad.
Conclusión
Ofrecer primeros auxilios psicológicos no requiere ser experto. Requiere estar, escuchar y no dejar a la persona sola con su miedo. En medio de un sismo, ese gesto humano puede marcar una diferencia enorme.
Y cuando el acompañamiento cercano no basta, buscar ayuda profesional es el siguiente paso. En Selia estamos ofreciendo apoyo psicológico gratuito a los afectados que más lo necesitan, porque sanar también es una tarea que se hace acompañado.
Nota importante: Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza el consejo de un profesional de salud mental. Ante una situación de crisis con riesgo para la vida, busca ayuda inmediata: en Colombia, Línea 106; en México, SAPTEL 55 5259-8121; en España, Teléfono de la Esperanza 717 003 717.