Si crees que alguien está en peligro inmediato, no esperes: en Colombia puedes llamar a la Línea 106, a la Línea Nacional 01 8000 423 614, o a emergencias 123. Encuentra líneas de otros países en selia.co/hotlines.
En Resumen
Lo que encontrarás en este artículo:
- Las señales y situaciones a las que vale la pena prestar atención
- Cómo empezar la conversación y escuchar de verdad, sin presionar
- Cómo apoyar a alguien también en redes sociales
- Cuándo y a quién pedir ayuda profesional, con las líneas de Colombia
- Cómo cuidarte tú mientras acompañas
Señales de que alguien podría no estar bien
Cada persona vive y expresa el malestar a su manera. En algunos casos varias de estas señales aparecen juntas; en otros, solo una o dos, o ninguna. No son una lista para "diagnosticar" a nadie, sino pistas para prestar atención con cariño.
Señales a las que vale la pena estar atento:
No siempre es fácil notar estas señales, sobre todo si últimamente se han visto o hablado menos. Por eso también ayuda reconocer situaciones que pueden hacer que a alguien se le haga cuesta arriba sostenerse.
Situaciones que pueden pesar más de lo que parece:
De nuevo, esto no le aplica a todo el mundo que está sufriendo, pero tenerlo presente ayuda a mirar con más cuidado.
¿Qué hacer si crees que alguien la está pasando mal?
Mucha gente teme que acercarse sea entrometido o que empeore las cosas. La verdad es más simple: si la persona no quiere hablar, te vas a dar cuenta pronto, y aun así le habrás dejado claro que estás ahí para ella. Preguntar con cariño casi nunca hace daño. El silencio, en cambio, puede sentirse como indiferencia.
Cuando alguien empieza a contarte cómo se siente, lo más importante es escuchar. Y escuchar de verdad muchas veces significa no dar consejos, no comparar con tus propias experiencias y no apurarte a resolverle el problema. A veces solo necesita sentir que alguien está, sin juzgar.
Cinco claves para escuchar de verdad
1. Muestra que te importa. Concéntrate en la otra persona, míralo a los ojos y guarda el celular. Prestar atención completa es un hábito que se entrena, así que no te exijas hacerlo perfecto. Con la práctica sale.
2. Ten paciencia. Puede tomar tiempo, y varios intentos, antes de que alguien esté listo para abrirse. Escuchar bien es construir confianza, y la confianza no se apura. Si la persona se queda callada un momento, espera. A veces cuesta encontrar las palabras para lo que se siente.
3. Haz preguntas abiertas. Preguntas que no se respondan con un "sí" o un "no". En lugar de "¿tuviste una mala semana?", prueba con "¿cómo ha estado tu semana?". Y en vez de "¿estás bien?", algo como "¿cómo te has sentido estos días?" y luego "cuéntame más...". Las preguntas abiertas invitan a reflexionar y a hablar.
4. Repite lo que escuchaste. Devolverle en tus palabras lo que te dijo es una forma buenísima de mostrarle que lo estás escuchando. Además te permite confirmar que entendiste, sin ponerle tu propia interpretación. Algo como "entonces te sientes muy solo con todo esto, ¿es así?".
5. Ten valor. No te dejes frenar por una primera respuesta cortante, y recuerda que no tienes que llenar cada silencio. Puede darte pena preguntar cómo se siente alguien, pero te sorprendería lo dispuestas que están muchas personas a hablar cuando por fin sienten que alguien quiere escuchar. A veces es justo lo que necesitaban.
Los psicólogos de Selia frecuentemente recuerdan algo: no tienes que tener las palabras perfectas ni las respuestas. Tu presencia, tu escucha y tu disposición a quedarte ya son un apoyo real.
¿Cómo apoyar a alguien en redes sociales?
A veces la preocupación nace por lo que alguien publica o por cómo se comporta en línea. Si es tu caso, puedes hacer tres cosas: ofrecerle tu apoyo si te sientes cómodo haciéndolo, contarle a alguien de confianza, y reportar el contenido en la plataforma para que puedan brindar acompañamiento.
Todos expresamos el malestar de forma distinta, pero algunas señales en redes a las que prestar atención son:
También hay frases o ideas que vale la pena tomar en serio, como "quiero rendirme", "nadie notaría si yo no estuviera" o "me odio". No todas las personas que están sufriendo usan estas frases, y algunas ni siquiera están publicando nada. La ausencia de señales no significa que todo esté bien.
Reportar contenido y buscar apoyo
Si crees que alguien está sufriendo o publica mensajes sobre hacerse daño, reportarlo en la plataforma casi siempre ayuda, porque muchas redes pueden contactar a la persona para ofrecerle apoyo. Vale la pena reportar:
La mayoría de las plataformas (Instagram, TikTok, Facebook, X, entre otras) tienen una función para reportar este tipo de contenido. Reportar no es "acusar": es una forma de cuidar a esa persona y a otras que puedan verlo.
¿Y si no acepta mi ayuda?
Si alguien no quiere recibir tu apoyo, todavía puedes:
Si te preocupa alguien que está aislado, o cuya red de apoyo también lo está, trata de escribirle por el canal que usan normalmente para saber cómo está. Un mensaje sencillo puede abrir una puerta.
Cuándo pedir ayuda profesional
Acompañar es valioso, pero hay momentos en que se necesita ayuda especializada, y reconocerlo también es cuidar.
Si la persona está en peligro inmediato, por ejemplo si ya se hizo daño, la prioridad es conseguir atención de emergencia. En Colombia puedes llamar a emergencias 123. Es la vía más rápida para conseguir ayuda médica.
Si tiene pensamientos suicidas o siente que no puede más, sin una emergencia médica en curso, hay líneas de atención disponibles a toda hora:
Estas líneas están para escuchar, sin juicio y sin presión. La persona puede llamar por sí misma, o pueden llamar juntos si eso le da más seguridad.
Para un acompañamiento más a largo plazo, vale la pena hablar con un profesional. Un médico de su EPS puede ser una primera puerta para entender qué está pasando y orientar el camino, incluyendo terapia o, si hace falta, valoración por psiquiatría. Y la terapia con un psicólogo ofrece un espacio continuo para trabajar lo que está viviendo. Si lo que carga tiene que ver con depresión, existen especialistas enfocados en acompañar ese proceso.
Puedes sugerirle también hablar con un especialista de Selia. La terapia online permite empezar desde casa, con agenda flexible, algo que a veces baja la barrera para dar el primer paso.
¿Cómo hablar de buscar apoyo?
Cuando converses con la persona que te preocupa, puedes mencionarle los recursos que creas útiles y pasarle la información de contacto. También puedes ofrecerte a acompañarla a una cita, o acordar juntos un momento en el que sería bueno que llame a una línea o a un profesional.
No puedes obligar a nadie a buscar ayuda. Pero sí puedes asegurarte de que sepa que estás ahí, y que la vas a acompañar si decide dar el paso. Muchas veces, saber que alguien confía en que puede mejorar es justo lo que permite empezar.
Y si en algún momento sientes que ya no puedes seguir sosteniendo esa ayuda, está bien decírselo con honestidad y cariño, y avisarle que no vas a estar disponible por un tiempo. Poner un límite no te hace mala persona; te hace humano.
Cuídate tú también
Acompañar a alguien que está sufriendo puede ser agotador y removerte cosas por dentro. Es importante que tú también estés bien. No puedes sostener a otra persona desde el vacío.
Date permiso de sentir lo que te genera. Habla de ello con alguien de confianza. Y si acompañar a esta persona te está afectando, buscar tu propio espacio de apoyo no es egoísmo: es lo que te permite seguir estando para quien te importa.
En la experiencia de los especialistas de Selia, quienes cuidan a alguien en un momento difícil muchas veces descuidan lo propio sin darse cuenta. Si te reconoces ahí, hablar con un profesional también puede ser para ti. Cuidar de ti es parte de cuidar de quien quieres.
Preguntas Frecuentes
¿Preguntarle a alguien directamente si piensa en suicidarse puede darle la idea?
No. Es uno de los mitos más extendidos y también más dañinos. Preguntar de forma directa y con cariño no "siembra" la idea; al contrario, suele aliviar, porque le da a la persona permiso de hablar de algo que quizás venía cargando sola. Puedes preguntarlo con calma, sin rodeos: "¿has llegado a pensar en hacerte daño o en quitarte la vida?".
¿Qué hago si me pide que le guarde el secreto?
Acompaña con honestidad. Puedes validar su confianza y, al mismo tiempo, explicarle que si su vida está en riesgo, buscar ayuda es una forma de cuidarlo, no de traicionarlo. Guardar en secreto una situación de peligro puede dejarte a ti solo con una carga enorme, y a la persona sin el apoyo que necesita. La seguridad va primero.
¿Y si me equivoco y en realidad no le pasaba nada?
No pierdes nada por preguntar. En el peor de los casos, la persona sabrá que te importa. Prestar atención y acercarte con cuidado nunca es un error, aunque resulte que estaba bien. Es mucho mejor preguntar de más que quedarte con la duda de no haber dicho nada.
¿Puedo llamar a una línea de ayuda por alguien más, no por mí?
Sí. Las líneas de atención también están para quienes acompañan a alguien que está sufriendo. Puedes llamar para recibir orientación sobre cómo apoyar, qué decir o qué hacer. No tienes que estar en crisis tú para pedir ayuda sobre cómo cuidar a otra persona.
¿La terapia sirve si la persona no reconoce que necesita ayuda?
Es más difícil, pero no imposible. Puedes empezar tú, buscando orientación sobre cómo acompañar. A veces, ver a alguien cercano cuidar su salud mental abre la puerta. Y cuando la persona esté lista, tener la información a mano, como las líneas de apoyo o el acceso a un psicólogo online, facilita que dé el paso.
Estás haciendo algo importante
Preocuparte por alguien más y buscar cómo ayudarlo dice mucho de ti. No necesitas ser experto, ni tener las palabras perfectas, ni resolverle la vida. Basta con estar, escuchar sin juzgar y saber a dónde acudir cuando hace falta más.
En este mes de la prevención del suicidio, ese gesto tuyo, el de no mirar para otro lado, puede marcar una diferencia real en la vida de alguien. Y recuerda cuidarte también en el camino.
Nota importante: Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la atención de un profesional de salud mental. Si tú o alguien que conoces está en peligro inmediato, llama a emergencias 123 (Colombia). Para apoyo emocional en Colombia: Línea 106 y Línea Nacional 01 8000 423 614. Encuentra líneas de otros países en selia.co/hotlines.